Somos hojarasca

Frágil hojarasca en busca del incendio.

Gritos de horror al crujir bajo los pies del monstruo de nuestros insaciables deseos.

La primavera se cansó de ser ignorada, se esfumó y nos dejó con la raíz rota.

Nos secó el desarraigo de la interminable conquista aislada.

Se muere el pájaro y no tenemos heraldo de vida, se acaba el último rezago de ternura.

Respiramos el humo de nuestra naturaleza muerta.

Nardo.

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¿Arte contemporáneo o arte muerto?

Hace unos días platicaba con amigos acerca del arte. Todo comenzó cuando llegamos a un bar a tomar una copa de vino. Tomamos nuestro asiento, y en la pared había una fotografía. Yo les comenté a mis amigos que me gustaba mucho lo que expresaba esa fotografía. Uno de mis amigos me dijo que él no le veía lo interesante, que no le expresaba nada. Acto seguido, la conversación se fue transformando en una serie de argumentos a favor y en contra de la fotografía, hasta que desembocamos en la desgastante discusión respecto a la definición de el arte.

¿Qué es el arte? Nos preguntábamos el uno al otro y dábamos nuestro punto de vista. Para mi amiga el arte expresaba o reflejaba los sentimientos, pensamientos y características de una determinada época, entonces para ella el arte contemporáneo era un reflejo de la sociedad de la época actual. Yo le respondí que cada que iba a una exhibición de arte contemporáneo salía con una sensación de “nada”, de “vacío”, de “falta de significado” y que no estaba seguro si podíamos llamarle arte a las expresiones de nuestro tiempo. En cuanto a esto, mi amigo respondió que el arte se terminó hace mucho tiempo, que para él las expresiones actuales no son arte.

Expresiones de arte cntemporáneo
Expresiones de arte contemporáneo

Hacíamos afirmaciones fuertes, determinantes, quizá irresponsables, poco fundamentadas y quizá sin sentido, pero nos dábamos libertad de opinar respecto al arte como se atreven a opinar los amigos cuando están en confianza. Discutíamos también que el arte ha sido a lo largo de muchos años una respuesta a las épocas anteriores, un “arte reaccionario”, el cual comparé yo con un péndulo que va de un lado a otro, que se cansa de una corriente y se dirige al lado contrario para explorar otros estilos, materiales, técnicas y cánones.  Comentábamos también que en el pasado, la creación de arte o el disfrute del arte eran una actividad que sólo podía ser llevada a cabo por unos cuantos, por un grupo selecto de personas adineradas que tenían los recursos, el tiempo y el talento. El arte no era precisamente para todos, el arte tenía, generalmente, una connotación burguesa.

Los tiempos fueron cambiando y movimientos como el dadaísmo, fluxus, surrealismo y otros, que no sólo buscaban una expresión estéticamente bella sino que venían cargados con un fuerte argumento político y social, fueron movimientos activistas y revolucionarios que tenían el objetivo de promover un arte revolucionario, anti-europeo, un arte auténtico, un arte no burgués, liberal, que fuera para todas las personas, y si me permiten usar esta expresión, buscaban en cierto sentido la “democratización” del arte.

Fluxus Manifesto
Fluxus Manifesto

Con la reflexión anterior, mis amigos y yo estábamos por llegar a nuestra conclusión. En la medida en la que el arte se fue volviendo una práctica accesible a más personas, fue perdiendo su elitismo y selectividad, su carácter diferente, su esfera hermética para muchos. En el pasado, el arte se distinguía porque los artistas eran distintos a los no artistas. Sólo unos cuantos tenían la capacidad de reflejar los sentimientos, pensamientos y características de una sociedad, y era más sencillo determinar quiénes eran los intelectuales y los artistas que formaban parte de ciertos movimientos, en fin, era sencillo identificar el arte y los patrones de cada época.  Así como antes el voto era una actividad exclusiva de una élite política, los cuales decidían respecto a todo lo que sucedería en una ciudad, estado o país, así era el arte en el pasado: una actividad aristocrática, incluso republicana, mas no democrática.

En la medida en la que el voto se fue extendiendo a toda la población, el voto de una persona se fue volviendo cada vez más insignificante, por lo que el poder de una persona es casi igual a la nada. Considero que eso ha pasado con el arte, en la medida en la que se fue volviendo más accesible a más personas, es más difícil reconocer el arte cuando hay más artistas, más cuentas de instagram, más escuelas y universidades públicas de artes y en general, mayor acceso a la práctica del arte. Donde todos tienen poder, nadie tiene poder. Donde todos pueden ser artistas, nadie es artista. No considero que el arte haya muerto, porque el arte contemporáneo sigue siendo una expresión de la época. El arte ahora está fragmentado en muchas personas llevando a cabo el arte. El arte ahora refleja nuestro afán por lo inmediato, por el reconocimiento, por el narcisismo, por el frenesí libertario y relativista. El arte pierde su significado en la falta de significado de nuestra sociedad, mas no ha muerto. El arte ahora es instantáneo y es difícil identificarlo, cuando segundo tras segundo, hay una obra nueva. Sigue vivo como nosotros, pero le falta sentido. Cuando observamos las obras de artistas contemporáneos, vemos nuestro reflejo.

B. Job Sandoval

La vida como arte

¿Alguna vez has sentido gozo, placer o inquietud al descubrir algo nuevo? Algo que inquieta tus sentidos y explota cada parte de tu interior. Para mí, eso es el arte.

Una pintura que evoca una emoción dentro de mí, una canción que logra conmoverme hasta las lágrimas, un libro que exalta cada hueso de mi cuerpo, ¡qué delicia provoca en mi ser cualquiera de estos sentimientos!

Por esto mismo, he decidido que cierta belleza debe ser compartida, debe ser conocida por los demás. Un concierto de Tchaikovski, una pintura de Monet, un libro de Dostoievski; éstas son mis definiciones de felicidad pura. Solamente puedo pensar, qué increíble que algo tan hermoso pueda ser plasmado en el arte.

Claude Monet
Claude Monet

Sin embargo, la apreciación del arte es diferente en cada uno de nosotros. Es a través de nuestras experiencias y vivencias mediante las cuales definimos aquello que nos mueve y apasiona. En cada parte de nuestra vida escogemos cierto tipo de arte al que nos relacionamos. Nos identificamos con un personaje, con una canción. El arte da sentido a nuestra vida, muchas veces incluso hasta nos refugiamos en ella. Es un arma de doble filo; puede ayudarnos a superar experiencias y a crecer o puede condenarnos y confundirnos aún más. Es lo bello y lo terrible del arte.

Al ser influenciados por artistas, nosotros mismos nos volvemos artistas de nuestra propia vida. Día a día decidimos qué tipo de arte estamos dispuestos a rechazar y cuál estamos dispuestos a conservar. Vamos construyendo nuestra obra maestra a través de cada pincelada, cada nota, cada página. No queda ni una parte del lienzo en blanco e incluso artistas externos experimentan con nuestro cuadro; cada pincelada es una marca. Al final, lo que queda es una pieza única y original, lo que la hace aún más bella.

Mi recomendación: escoge tus colores, escoge tus notas, no dejes páginas en blanco. No olvides lo increíble que es el arte, lo increíble que es la vida.

Karla V. Ramos

(@KarlaVRamos)

El arte como terapia, Alain de Botton

El pasado 19 de junio tuvo lugar en el Centro Nacional de las Artes, el Seminario Arte y Ciencia: Terapia y Pathos en el Arte. El evento fue transmitido por Internet y tuve la oportunidad de coincidir con la ponencia del Dr. Alain de Botton, quien presentó el tema Art as Therapy.

De Botton dice que necesitamos el arte como esperanza, como algo que nos permita seguir. Buscamos lo bello cuando adentro todo es oscuro y acudimos al arte como a un amigo cuando estamos en tristeza.

Añade que el arte es buscado conforme a aquello que nos falta, buscamos comunicación con lo otro o con el otro. Cada uno busca en el arte algo distinto y por ello todos tenemos distintos gustos. El arte nos equilibra y con el otro sabemos que somos, nos contraponemos y al equilibrarnos con lo que nos falta, nos construimos. El arte también nos construye.

La Venus del Espejo - Velázquez
La Venus del Espejo – Velázquez

El arte puede ser conciencia en la actualidad. Así lo menciona Octavio Paz en su ensayo El poeta Buñuel: “El arte, cuando es libre, es testimonio, conciencia”. El arte es crítica y con él podemos evaluar, como dice De Botton, el mundo en el que vivimos. Por medio de la belleza del arte podemos evaluar la corrupción de nuestros sentidos y nuestra forma de valorar las cosas en el mundo moderno. Necesitamos el arte cuando estamos a punto de ser malos.

Alain de Botton habla del arte como terapia para muchas cosas. Para la ciencia, la política y para el arte mismo. Terapia para uno y para todos. Podemos contraponer nuestro frenesí en el materialismo, la prisa o el consumismo con la belleza de alguna obra que nos muestre la sencillez y la calma de la vida. Podemos darnos cuenta qué tan inmersos estamos con una forma de vida que quizá no sea sana. 

Finalmente, De Botton dice que no podemos poner una barrera entre política y arte, sino que todo es parte de lo mismo. Que para entender bien al arte se debe hacer holísticamente.

Nardo.

Zona Maco: ¿Qué es el arte contemporáneo?

El domingo asistí al último día de la 11° edición de la feria de arte contemporáneo más importante de Latinoamérica, la cual se celebra en el centro Banamex de la Ciudad de México.

Rogelio López Cuenca

Es una feria muy concurrida. Hice una fila muy larga para entrar. En cuanto uno entra a la sala, puede empaparse ya de un público deseoso de encontrar algo diferente, de acercarse a las obras de arte, de sentir algo distinto. Puede sentirse el deseo de los espectadores por hacer a las obras responsables de un sentimiento. Otros incluso se esfuerzan por sentir algo. Uno puede sentir un ambiente cargado de vestimentas originales, por individuos estrafalarios, por moda, por sofisticación, características del ambiente artístico de nuestros tiempos. Unos lo definen como hipster, otros como postmoderno, otros simplemente lo tachan de pretensión.

En fin, lo único que puedo decir yo es que esta es la era de los individuos que buscan distinguirse de los otros. Lo anterior puede verse reflejado en las obras mismas. Su significado no está en la belleza de la obras o en su estructura. Ni siquiera creo que la belleza del arte contemporáneo esté en la perfección de ésta. Es más, no creo que haya algún acuerdo respecto al arte contemporáneo. Desde que hacía fila para entrar escuchaba comentarios de personas que decían: “yo no entiendo mucho de esto, pero mi amiga me puede explicar”, otros preguntaban: “¿qué es lo que tengo que apreciar aquí?”, y yo simplemente pensaba que a este nuevo arte, hijo de la posmodernidad, no hay forma de explicarlo.

Hubo un artista colombiano que hizo una dinámica muy interesante. Primero elaboró una trama de rombos en el suelo con café molido. Después lo deshizo y lo desordenó. Finalmente permitió que alguien del público pasara a caminar sobre el café. Ahí fue cuando yo me animé a pasar y caminar un poco sobre el café. Una experiencia interesante que llamó mucho mi atención de toda la expo.

Todo está dicho en la obra misma. Quizá no hay mucho qué decir. No hay un patrón en ninguna obra. No hay un sentimiento común. Ahora ser hijos del mismo tiempo y estar asociados a una misma época no quiere decir lo mismo. El punto es que el objetivo de este arte es la genialidad misma. Es crear caras de sorpresa más que de crear un sentimiento estético en las personas.

La verdad es que me cuesta hacer juicios respecto a este fenómeno artístico. Lo que puedo describir más que explicar, es que se hace uso de colores vivos y chillones. Se recurre al uso de telas, de materiales, de fibras, de relieves. No se trata ya de la sencillez en los materiales y la complejidad en la técnica. Aquí los materiales dicen más. Sólo basta una buena idea. Por otro lado, puedo ver que cada vez se asiste más al recurso de las letras y las frases. El arte contemporáneo no se puede explicar ya solo porque no todos vemos lo mismo, por eso tiene que escribir lo que quiere decir. Este un arte que se ha trasladado a la palabras.

Aquí no hay una regla de juego que todos sigan. Sólo existe la lógica de la originalidad, que cada quien busca a su manera. Es esta la era del individualismo. La era de la expresión narcisista. La era de los humanos que van a las exposiciones esperando entender algo sin tomar en cuenta que el artista es el único sabe lo que hace porque no hay suelo común. Una exposición de la que miles salen con muchas imágenes pero con pocos significados. Y no digo que esto sea negativo, sólo describo los acontecimientos. Creo que es la característica de la época que se vive y creo que el arte refleja todo ello. Aunque me queda siempre la duda de si eso puede llamarse arte.  ¿No será que el arte ha muerto y que estamos en la era del “no arte”? Me refiero a la era de la negación del arte.

(Pd. No pondría nada de lo que vi en mi casa).

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Nardo.

Le corbusier, architect and visionary man

He was born in Switzerland in 1887 and became a french citizen in 1930. In a few words, he was an architect worried about the most solid concept of architecture which consists in offering a place not only functional but designed for people to live, defining the house as La machine à habiter, believing that the purpose of architecture is beauty, phenomenon that affects or influences people’s life.

With his first creation, La Maison Blanche he looked for the perfect relationship between nature and rationality, helping both poles to participate in each other (man and earth) disposed entities that need to be internalized as one to preserve the real and original concept and objective of architecture.

le-corbusier

B. Job Sandoval