La creatividad como condición necesaria para ser

La vida es creativa, se moldea y podemos hacer con ella lo que queramos. Sin embargo, fuimos educados de manera cerrada, hermética y nos robaron la capacidad de la creatividad. Sir Ken Robinson dice en una conferencia que hay habilidades que son marginadas institucionalmente.

Las alas del individuo

Es entonces éste, un mundo en el que nos hemos hecho artificiales porque hemos intentado homogeneizar las condiciones en las que viven los individuos y lo hemos limitado sólo para aquellos que deciden adaptarse a ellas. Dejamos a un lado nuestras habilidades naturales porque nacemos en un mundo que cada vez es más artificial y que crea mecanismos para preservar la artificialidad, por lo que es probable que muchos individuos pierdan su naturaleza desde el momento de nacer y la pierden definitivamente conforme crecen porque les despojan de su capacidad de creatividad, aquella que les permitiría crear sus propias condiciones para realizarse. Así, se institucionaliza la artificialidad y se vuelve una estructura indestructible, que se vuelve contra nosotros, que nos limita, que nos encadena. Y todo con el fin de preservar un orden.

Necesitamos las condiciones que permitan desarrollar nuestra tendencias, nuestros impulsos, nuestros talentos naturales y nuestra individualidad. Como dice Gilles Deleuze, el poder puede ser en ocasiones el poder de limitar, la maldad de no permitir al otro desarrollarse, una maldad indirecta de la que nadie es responsable pero que limita el crecimiento de los otros.

Éstas son las sociedades de control que hemos preservado desde el momento en el que el hombre falló en la concepción de ordenar el mundo. No sé cuándo pasó ni comenzó, quizá no lo he investigado lo suficiente o es imposible saberlo, pero el poder ha surgido con una noción incorrecta o es quizá el poder incorrecto, pero hasta donde me es posible vislumbrar en tiempo y espacio, siempre existe un control, que cambia sus medios con el tiempo pero con un mismo fin.

Y así, la creatividad de la que es capaz el hombre que vive inmerso en el poder, es la creatividad embotellada, enfrascada y limitada, que sólo sirve para sobrevivir en la atmósfera de control en la que uno nace, crece y muere. Una creatividad autista, limitada, discapacitada.

Un niño

Se juzga de loco al hombre que intenta salir de la norma, de la institucionalización de las buenas costumbres. Se juzga de loco al hombre que quiere salir de las opciones que le brinda el mundo para buscar sus propias opciones. Y finalmente, puede desembocar en locura, pero no por salirse del nomos establecido en busca de su originalidad, en busca de su ser; loco acaba por no encontrar los medios de desarrollo en un mundo donde existen masas convencidas del orden y condiciones no aptas para el hombre libre y consciente de sus habilidades naturales. Loco es el que no encontró las condiciones para desarrollarse y no pudo con el dolor del encierro. Y de este modo, salir del orden en este mundo no es necesariamente la libertad, sino muy por el contrario, el abandono total.

Los más grandes hombres de la historia han sido lo que han logrado transgredir las atmósferas de poder y dejar respirar la creatividad que construyeron a lo largo de su vida. Una creatividad que permitió saltos en la historia, pues la historia es cambio y el cambio de paradigmas se da con creatividad. La creatividad es el exponente que acompaña al presente y hace al porvenir de carácter exponencial.

Dice Ortega y Gasset que la vida auténtica de cada cual consiste en que sus actos sean necesarios y no caprichosos. No siempre lo que se hace es necesario para uno y por eso podemos engañarnos con lo que se hace por convención, pero lo necesario es distinto para cada quien, porque la vida verdadera es invención. Inventarnos nuestra propia existencia. Hallar y descubrir la trayectoria necesaria de nuestra vida, que será verdaderamente nuestra. Dice también, que vivimos inmersos en medio de la circunstancia, pero yo me pregunto ¿qué tal si hacemos uso de la creatividad para hacernos camino y construir esa trayectoria necesaria de nuestra vida?

Quizá para eso tenemos que salir un poco de los márgenes de la vida, de los marcos estrechos y del cerco institucional para poder ser y hacer lo necesario para la propia naturaleza. Sin embargo queda la pregunta final, ¿cómo lograrlo? Quizá sea la pregunta más complicada, porque en esa lucha podemos obtener resultados contraproducentes y confundir la rebelión con la autodeterminación, y pensar también que eso se construye en completo aislamiento, cuando es probable que tengamos que construir nuestra trayectoria siempre bajo las circunstancias del contexto en el que vivimos, conocer el poder que nos rodea y partir de eso.

B. Job Sandoval

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