El hombre religioso hoy

687321Las diversas acepciones de la palabra religión se derivan de concepciones etimológicas sobre las que no hay común acuerdo. Una de ellas viene del verbo en latín religare que significa unir, atar o ligar, y es sobre el cual abordaré la siguiente reflexión.

Me gustaría empezar cuestionando qué es una persona religiosa. Lo primero es invitarles a salirnos de las concepciones tradicionalmente aceptadas del término.

Quiero evitar también cualquier tipo de relación con corrientes New Age. Mi objetivo es por el contrario, hacer un análisis de los comportamientos del hombre en torno a este concepto y describir las características que pueden definir a un hombre religioso, características que se puedan abstraer de las diversas doctrinas. No es un ataque contra alguna religión, es por el contrario un intento de recuperar atributos que son inherentes a los humanos y que no son dados por una instrucción doctrinal.

Me refiero específicamente a una tendencia presente en el hombre y cómo ésta va cambiando de apariencia pero no de significado. Me refiero a los rituales y prácticas que cambian de nombre o quizá de contexto, pero que mantienen un sello. Creo que podemos alejarnos del tradicionalismo y aún así conservar comportamientos que nos seguirán a lo largo del proceso evolutivo. Creo que podemos escapar de alguna sagrada escritura pero no de su sustitución por otro tipo de rituales.

Durante muchos años el hombre se ha levantado y ha hecho algún tipo de oración para empezar el día. Hay muchos que lo siguen haciendo y es parte de su día a día empezar y terminar el día así. Sin embargo, existen otros seres que se han desligado de todo tipo de doctrina y piensan que por lo tanto han dejado atrás toda actitud religiosa, pero ¿en realidad han dejado ese comportamiento?

Pienso que realmente sólo lo han sustituido por otras prácticas, como escuchar música por la mañana, leer el periódico, dar un vistazo a su perfil de facebook, escribir un tuit, meditar, hacer yoga, hacer ejercicio, admirar al ser amado, leer un rato su libro favorito o cualquier otra actividad que se vuelve hábito en sus vidas y es su forma de “religarse” al mundo. Son sus rituales contemporáneos del día a día.

Creo que ser religioso ha ido más allá. Creo que el mundo secularizado ha encontrado nuevas formas de unirse al mundo. Creo que no hay forma de escapar a la necesidad de ser religioso. Podemos pensar diferente pero hasta donde he podido observar, todos los hombres están en la constante búsqueda de aquello que les permita lograr una comunión con el mundo, independientemente de si se sigue alguna doctrina, o si se es parte de una Iglesia o no.

B. Job Sandoval

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