El Corazón tan blanco de Javier Marías

Para Ángeles Medellín Corte, mi gran amiga

El mundo es desconocido para todos.

ImagenSolemos creer que escogemos a quién conocer y pensamos que llega el momento en que estamos seguros de quiénes son aquellos que nos rodean. La vida avanza y creamos ciertos compromisos. Construimos una vida con personas que llegamos a amar, pero ¿qué sucedería si un día escuchamos los secretos de aquellos que queremos?

Javier Marías dice que los oídos no tienen párpados que los protejan de escuchar lo que no queremos escuchar. Una vez dichas las cosas, no hay vuelta atrás. Las palabras manchan. No sólo se graba lo que se ve, también lo que se escucha.

Esta es la historia de un joven traductor que viaja constantemente por el mundo siendo intermediario entre figuras políticas y hombres de negocios. Un hombre que busca construir una familia en medio de la inestabilidad de su profesión. Un hombre que piensa y sobrepiensa las cosas, que tiene temores y que tiene dudas. Que comunica lo que otros tienen que decir pero que le cuesta comunicar lo propio.

Si se tienen cosas que ocultar ¿es necesario guardarlas para uno mismo con el fin de mantener a los seres queridos cerca? ¿Hay secretos que es mejor guardar por el bien de todos? Inevitablemente la vida es ir hacia la verdad de las cosas. Y la pregunta crucial es ¿quién de aquellos que nos rodean estará preparado para escuchar todo lo que tenemos que decir y soportar que se manche su corazón tan blanco?

B. Job Sandoval

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El hijo eterno: reseña del libro de Cristovao Tezza

HijoLa llegada de alguien inesperado puede cambiar hasta los planes de una vida no planeada. El hijo eterno relata la historia de un hombre casado que se dedica a escribir. Un hombre que se dedica a las letras sin mucho éxito y que por razones que él mismo no puede definir, recibe el nacimiento de un niño con síndrome de Down, un niño que se niega rotundamente a aceptar. Este libro de excelente prosa hace un viaje por la mente del padre y sus pensamientos más crudos respecto a la experiencia de tener un hijo que le priva de su idealizada libertad, una libertad que nunca ha tenido del todo. Una historia que logra transmitir las dificultades que se presentan en la crianza de un hijo “distinto” en una sociedad de los años ochenta que no se ha habituado aún a la existencia de individuos con mirada perdida en un infinito presente. Un presente que trae a los padres a vivir eternamente en el perpetuo estado de ausencia de un niño que no ve pasar el tiempo, un niño que no envejece y que no da señales de cambio. Un matrimonio que ve amenazado su futuro por su enajenación en el cuidado del hijo, un padre que es rechazado constantemente por las editoriales y que vive constantemente negando la realidad que vive. Cristovao Tezza nos presenta una trama que nos acerca a las profundidades de la conciencia atribulada del padre, una conciencia que si bien es tortuosa y desalmada, es sincera. Es este libro un acercamiento a los pensamientos más oscuros que pueden surgir en la mente de todo humano cuando la vida presenta situaciones o personas que pueden amenazar una forma de vida establecida, pensamientos que son verdaderas expresiones de un ser que se siente atrapado en una realidad que no acepta. Es esta la historia de una vivencia de desesperación latente, una amargura constante y un ferviente deseo de librarse de un yugo. Sin embargo, no todo lo que se piensa se lleva a cabo y el hijo que en un inicio parecía ser una amenaza termina por enseñarle mucho. Un niño que no habla pero que expresa esencia. Un padre que encuentra esencia en algo externo, en un ente que no entiende el cambio pero que mira fijamente el presente, que existe y que es.

B. Job Sandoval