Zona Maco: ¿Qué es el arte contemporáneo?

El domingo asistí al último día de la 11° edición de la feria de arte contemporáneo más importante de Latinoamérica, la cual se celebra en el centro Banamex de la Ciudad de México.

Rogelio López Cuenca

Es una feria muy concurrida. Hice una fila muy larga para entrar. En cuanto uno entra a la sala, puede empaparse ya de un público deseoso de encontrar algo diferente, de acercarse a las obras de arte, de sentir algo distinto. Puede sentirse el deseo de los espectadores por hacer a las obras responsables de un sentimiento. Otros incluso se esfuerzan por sentir algo. Uno puede sentir un ambiente cargado de vestimentas originales, por individuos estrafalarios, por moda, por sofisticación, características del ambiente artístico de nuestros tiempos. Unos lo definen como hipster, otros como postmoderno, otros simplemente lo tachan de pretensión.

En fin, lo único que puedo decir yo es que esta es la era de los individuos que buscan distinguirse de los otros. Lo anterior puede verse reflejado en las obras mismas. Su significado no está en la belleza de la obras o en su estructura. Ni siquiera creo que la belleza del arte contemporáneo esté en la perfección de ésta. Es más, no creo que haya algún acuerdo respecto al arte contemporáneo. Desde que hacía fila para entrar escuchaba comentarios de personas que decían: “yo no entiendo mucho de esto, pero mi amiga me puede explicar”, otros decían: “qué es lo que tengo que apreciar aquí”, y yo simplemente pensaba que, a mi manera de ver este nuevo arte hijo de la posmodernidad, no hay nada qué explicar.

Hubo un artista colombiano que hizo una dinámica muy interesante. Primero elaboró una trama de rombos en el suelo con café molido. Después lo deshizo y lo desordenó. Finalmente permitió que alguien del público pasara a caminar sobre el café. Ahí fue cuando yo me animé a pasar y caminar un poco sobre el café. Una experiencia interesante que llamó mucho mi atención de toda la expo.

Todo está dicho en la obra misma. Quizá no hay mucho qué decir. No hay un patrón en ninguna obra. No hay un sentimiento común. Ahora ser hijos del mismo tiempo y estar asociados a una misma época no quiere decir lo mismo. El punto es que el objetivo de este arte es la genialidad misma. Es crear caras de sorpresa más que de crear un sentimiento estético en las personas.

La verdad es que me cuesta hacer juicios respecto a este fenómeno artístico. Lo que puedo describir más que explicar, es que se hace uso de colores vivos y chillones. Se recurre al uso de telas, de materiales, de fibras, de relieves. No se trata ya de la sencillez en los materiales y la complejidad en la técnica. Aquí los materiales dicen más. Sólo basta una buena idea. Por otro lado, puedo ver que cada vez se asiste más al recurso de las letras y las frases. El arte contemporáneo no se puede explicar ya solo porque no todos vemos lo mismo, por eso tiene que escribir lo que quiere decir. Este un arte que se ha trasladado a la palabras.

Aquí no hay una regla de juego que todos sigan. Sólo existe la lógica de la originalidad, que cada quien busca a su manera. Es esta la era del individualismo. La era de la expresión narcisista. La era del hombre que entiende lo que hace en un mundo aislado de los demás. De los hombres que van a las exposiciones esperando entender algo sin tomar en cuenta que el artista es quien sabe lo que hace porque no hay suelo común. Una exposición de la que muchos salen con muchas imágenes pero con pocos significados. Y no digo que esto sea negativo, sólo describo los acontecimientos. Creo que es la característica de la época que se vive y creo que el arte refleja todo ello. Aunque me queda siempre la duda de si eso puede llamarse arte.  ¿No será que el arte ha muerto y que estamos en la era del “no arte”? Me refiero a la era de la negación del arte.

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B. Job Sandoval

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